A vueltas con la otra Eivissa
Ayer por la mañana alguien comentó que «si hubiera hecho caso de lo que ofrecen de Eivissa nunca habría venido hasta aquí». Una afirmación que no es la primera vez que oigo y que me hace preguntarme. ¿por qué los operadores turísticos no ofrecen otras cosas de la Isla que no sean la fiesta, las discotecas o el desenfreno?.
No me vale aquello de que lo otro no vende porque no es verdad, y si lo es, me niego a creerlo. No en vano, muchas de las personas que vuelven a sus lugares de origen lo hacen muy contentas por haber descubierto aquello que llaman «la otra Eivissa» y que no tiene que ver con lo que ofrece la noche.
Señores, la Isla tiene otras muchas cosas que merecen la pena ser visitadas. Por ejemplo y por no extenderme, baste decir que sus pueblos de interior son maravillosos, sus puestas de sol increíbles, algunas de sus calas presentan aguas transparentes que son la envidia de medio mundo, y sus gentes son amables y acogedoras. Pero eso desgraciadamente parece no llamar la atención para las agencias de viajes.
Una pena porque muchos turistas se van de aquí sólo con recuerdos borrosos por sus grandes borracheras sin apenas valorar lo que tienen a su alrededor y sin poder decir que se han bañado mientras se ponía el sol en Cala Salada. Yo si, y les puedo asegurar que es sencillamente increíble.
